• En la ladera sur del Cerro Esperanza (Chépica, Colchagua), crecen 2.000 plantas de Garnacha, Syrah y Mourvèdre

  • Una bodega de adobe centenaria acoge la maduración lenta del caldo. Son 2 años de sombra y silencio en barricas de roble

  • En el momento preciso, el vino es embotellado. Un proceso cuidadoso, cariñoso... cada una de las 3.000 botellas es seriada

La tierra, el agua, el fruto… todo nos es dado de manera generosa. Nosotros, con nuestro mayor empeño, continuamos esta obra creadora

EN CADA COSECHA HACEMOS UN SOLO VINO DE 3.000 BOTELLAS

No apuramos nuestro vino. No seguimos una receta. Trabajamos junto a nuestro enólogo hasta que logramos el balance. Porque es el vino que ponemos en nuestra mesa, con familia y amigos